Mostrando entradas con la etiqueta Martín Casariego Córdoba. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Martín Casariego Córdoba. Mostrar todas las entradas

viernes, 17 de julio de 2009

No me des un beso inteligente: no quiero un beso cruel

El título tan largo de esta entrada corresponde a otra “frase mágica” más del gran sabio Pe Cas Cor (seguiré sin revelar su identidad) para una de las novelas más famosas de Martín Casariego Córdoba: Y decirte alguna estupidez, por ejemplo, te quiero. Esta novela juvenil, publicada en 1995, supuso un éxito inmediato de ventas y de crítica, hasta el punto de que cinco años después fuese adaptada al cine, pero la película no le hace ninguna justicia al libro: no vale la pena para nada.

La novela cuenta la historia de Juan, un chico de quince años honesto y bonachón, que comienza el nuevo curso de B. U. P. con una nueva compañera de clase: Sara, de comportamiento tan extravagante como imprevisible. A las pocas semanas de clase, Sara le propone a Juan robar los exámenes para poder copiar. A partir de ahí, Juan comenzará a enamorarse paulatinamente de Sara y luchar por ella (y a veces contra ella) mientras que intenta ocultar por medios muy heterodoxos su amor por ella ante los suyos…

Ydecirte

Es muy posible que mi resumen haga parecer a Sara un personaje antipático (la verdad es que prefiero a Maite de Qué poca prisa se da el amor, novela que me leí primero), pero la verdad es que dentro de su caótica excentricidad nos podemos encontrar un personaje verdaderamente interesante que tuvo que sufrir algún suceso terrible e innombrable en el pasado. Por otro lado, me divierte mucho la forma en la que Juan cuenta las cosas (saltando de un tema a otro que da gusto: de Sara a los cobayas, de los cobayas a su hermanito), cómo describe su mundo y en especial las relaciones con sus amigos y la gente de la clase (un grupo muy particular), con su simpático hermanito Zac (entiéndase “Zacarías”) y con Sara (a la que describe con motes como “Saraescondeojos”, “Saracelosa”, “Sarasocorro”, etc.).

En fin, queridos rebeldes, como ya habréis notado me gusta mucho esta novela de Martín Casariego, así que si queréis saber qué será de Juan y Sara no os perdáis esta divertida historia. Y si queréis conocer un poco más de la vida y obra del autor, pues echadle un vistazo a su página web.

Hasta la próxima página,

La Rebelde de los Libros

viernes, 26 de septiembre de 2008

Amar consiste en creer haber encontrado una tortuga veloz

Nuevamente nos encontramos ante otra "frase mágica", cosecha del gran sabio Pe Cas Cor y perteneciente al primer libro español del que voy a hablar en mi blog: Qué poca prisa se da el amor, de Martín Casariego Córdoba, una novela juvenil escrita en 1997, así que quienes se lean este libro tras mi recomendación, que no se extrañen si se habla aún de las pesetas, de los cursos de B.U.P y de C.O.U. y de fenómenos que en ese momento fueron novedosos y ahora los recordamos de vez en cuando, como la clonación de la oveja Dolly.
En cualquier caso, la novela trata la historia de Alejandro, un chico madrileño que, a pesar de ser muy buen estudiante, ha suspendido Selectividad con un 2,4 y que decide quedarse estudiando en casa mientras que sus padres y su hermano mayor se van a la playa. Mientras estudia y lee otros libros, Alejandro se lamenta de que su vida es muy aburrida, que no ha hecho nada demasiado emocionante y sobre todo que nunca ha vivido una historia de amor, sin darse cuenta de que ya está empezando a vivir una: Maite, la chica que va a limpiar a su casa tres veces por semana, tiene problemas con su novio y ha empezado a fijarse en Alejandro...


Si tengo que elegir un libro favorito entre todos los que tengo y he leído, éste se acerca peligrosamente a ese puesto. Me lo leí cuando tenía catorce o quince años porque lo vi años atrás en una revista; un día de verano me lo encontré por casualidad yendo de compras y no lo dudé. Me pasé los días siguientes riéndome a carcajadas (sobre todo con las intervenciones de Javi, el mejor amigo de Alejandro), aunque también sintiendo un poco de pena por los desencuentros de la pareja (atención al del capítulo que empieza con "¿Qué demonios es esto?"). Por otra parte, he de destacar al personaje de Alejandro ya no sólo como chico de buen corazón y romántico hasta la médula, sino también como ávido lector, y ello se demuestra en que Martín Casariego disemina por el libro montones de datos curiosos del tipo "¿Sabías que...?" que se encuentra Alejandro en sus lecturas y que se enlazan maravillosamente con la trama.
En fin, sólo puedo tener buenas palabras para este libro tan especial. Únicamente debo añadir que si los lectores de mi blog alguna vez se encuentran con esta novela tan fresca y veraniega que no duden en echar mano de ella, tanto para devorar la historia de amor de Alejandro y Maite como para saber quién es Pe Cas Cor.
Hasta la próxima página,
La Rebelde de los Libros